Una investigación en la que participaron 23 países ha puesto de manifiesto la seguridad y el beneficio que supone utilizar inteligencia artificial para un paso clave y que suele conllevar mucho tiempo en el proceso del tratamiento del cáncer: la delimitación del contorno de órganos críticos. Mediante la adición de datos únicos de países de ingreso mediano y bajo a un corpus creciente de demostración científica, un proyecto coordinado de investigación del OIEA (el estudio ELAISA) demuestra de qué manera esta tecnología puede mejorar el acceso a la radioterapia en todo el mundo.
Esta delimitación del contorno de tumores y de tejidos sanos cercanos (órganos críticos) es fundamental para el uso seguro, eficaz y óptimo de la radioterapia para el tratamiento del cáncer. Sin embargo, las variaciones en la forma en que distintos observadores pueden delimitar el contorno (variabilidad entre observadores) pueden afectar tanto a la exactitud como a la coherencia de la planificación de la radioterapia. Estudios anteriores han demostrado que los talleres de orientación guiados por instructores pueden reducir esta variación entre observadores.
Pese a que casi la mitad de todos los pacientes con cáncer requiere radioterapia en algún momento, este tipo de tratamiento está infrautilizado a escala mundial, en parte debido a que no existen suficientes profesionales con capacitación clínica. Según la comisión sobre radioterapia y teranóstica de Lancet Oncology, dirigida por el OIEA, para 2050 se necesitarán más de 84 000 radioncólogos tan solo para satisfacer la demanda mundial de servicios relacionados con el cáncer que supondrán 35,2 millones de casos nuevos. “Esa cifra refleja un aumento de más del 60 % en el número de radioncólogos existentes en 2022 —se?ala May Abdel-Wahab, Directora de la División de Salud Humana del OIEA y codirectora de la comisión—. A medida que aumenten los casos de cáncer y la complejidad del tratamiento, los radioncólogos tendrán que dedicar aún más de su ya escaso tiempo a delimitar el contorno de los tejidos cancerosos y de los tejidos sanos que los rodean”.