Nuevo acuerdo entre el OIEA y el BAsD para la financiación de centrales nucleares
El Presidente del BAsD, Masato Kanda, y el Director General del OIEA, Rafael Mariano Grossi, firmaron un nuevo acuerdo para reforzar la cooperación en apoyo de los países de Asia y el Pacífico que están estudiando la posibilidad de incorporar la energía nuclear. (Fotografía: D. Calma/OIEA)
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) suscribieron hoy un nuevo acuerdo para reforzar la cooperación en apoyo de los países de Asia y el Pacífico que están estudiando la posibilidad de incorporar la energía nuclear como parte de sus estrategias energéticas y de desarrollo a largo plazo.
El acuerdo, firmado por el Director General del OIEA, Rafael Mariano Grossi, y el Presidente del BAsD, Masato Kanda, en paralelo al Foro Internacional de Alto Nivel sobre NUTEC Plastics celebrado en Manila (Filipinas), llega en un momento crucial: el 24 de noviembre, la Junta Directiva del BAsD revisó su política energética para promover la energía nucleoeléctrica e incluyó por primera vez medidas de inversión en ese ámbito como vía hacia la descarbonización. Tras este cambio de política, el OIEA acogió con satisfacción la propuesta del BAsD de iniciar conversaciones para determinar esferas concretas y posibles proyectos para la colaboración.
“Esta nueva alianza es un paso importante para propiciar las inversiones en proyectos de energía nuclear —expresó el Sr. Grossi—. El acuerdo de hoy supone un avance decisivo. Con la apertura del BAsD a la financiación de la energía nucleoeléctrica, nos movilizaremos rápidamente para definir esferas prácticas de colaboración a fin de dar respuesta a las crecientes necesidades energéticas de los países de toda la región. La nueva dirección del BAsD en materia de financiación nuclear y el liderazgo técnico del OIEA generan una sinergia de gran alcance. Nuestros equipos empezarán ahora a dise?ar iniciativas concretas que permitan proporcionar energía fiable y con bajas emisiones de carbono y fortalecer la resiliencia de millones de personas”.
“Dado que en la política energética actualizada del BAsD se reconoce la energía nucleoeléctrica como una alternativa a los combustibles fósiles para la generación de carga de base, este acuerdo garantiza que los países en desarrollo miembros del Banco que elijan esta vía se atengan a salvaguardias sólidas, una gobernanza firme y un compromiso claro con la sostenibilidad —se?aló el Sr. Kanda—. Tenemos la firme determinación de ayudar a la región a adoptar decisiones fundamentadas que equilibren la necesidad de acceso a la energía con el imperativo de la seguridad energética y un futuro sostenible”.
Tras el acuerdo histórico alcanzado entre el Organismo y el Banco Mundial este a?o, que firmaron el Director General Grossi y el Presidente del Banco Mundial, Sr. Ajay Banga, el acuerdo de hoy abre la puerta para que las instituciones mundiales de desarrollo promuevan la energía nucleoeléctrica. A su vez, aumenta aún más ese impulso internacional, reforzando el apoyo a los países que están recurriendo a la energía nuclear para mejorar el acceso a la energía y la seguridad y la resiliencia energéticas.
El acuerdo proporciona un marco de colaboración en materia de tecnologías nucleares innovadoras que puede ayudar a los países de Asia y el Pacífico a diversificar su canasta energética y satisfacer la creciente demanda de electricidad. Además, ayudará al BAsD a ampliar sus conocimientos técnicos sobre la energía nucleoeléctrica en esferas como la planificación energética, el desarrollo de infraestructura y la integración de opciones nucleares en las estrategias de transición hacia una energía limpia.
De acuerdo con el OIEA, hay 37 países en fase de incorporación que están estudiando o planificando la introducción de la energía nucleoeléctrica en su canasta energética o que ya se encuentran en una fase muy avanzada de este proceso. Más de un tercio de esos países son miembros del BAsD.
Este nuevo hito se sustenta en el acuerdo marco de cooperación vigente entre el OIEA y el BAsD. En el marco de ese acuerdo, ambas instituciones trabajan juntas en prioridades comunes como la salud, la seguridad alimentaria, la protección del medio ambiente, la gestión del agua y la planificación energética.